martes, 7 de agosto de 2012

MORDIENDO LA MANZANA

Ponte las gafas de... manzanear

Probablemente no existe persona adulta en el mundo occidental que no haya oído hablar del Steve Jobs. Este personaje, si bien carismático en muchos sentidos, ha pasado a la historia por muchos motivos. Se hizo millonario con su propia empresa dos veces, diseñó el primer ipod o iphone y es bien conocido por sus numerosas charlas y discursos. Esta es la charla con la que presentó el iphone al mundo.



  • ¿Qué opinas de su ritmo y cadencia de la voz? ¿Y de las repeticiones de las palabras?
  • ¿Qué opinas sobre la simpleza de sus diapositivas? ¿Crees que es efectivo para causar un mayor impacto?
  • Después de ver esta charla, y si todavía no lo tienes... ¿te ha convencido para comprarte uno?
Steve Jobs es considerado por muchos el mejor orador de la historia. Su estilo tan particular que combina entusiasmo, simplicidad, calidad y humildad han sido la clave para el éxito de su empresa. En todas sus presentaciones, Steve imprime su huella particular en cada uno de sus productos, produciendo en el espectador una familiaridad y completo entendimiento que provoca la compra de su producto. Este personaje, admirable por muchos motivos, es quizá el máximo exponente del pensamiento diferente. Además, un excelente transmisor de conceptos, sensaciones y arte. Justo lo que buscamos en un discurso de ascensor.

Si no habéis visto esta otra charla -un discurso en la Universidad de Standford- mucho más personal y en la que no trata de vender nada, vemos como sigue provocando el mismo magnetismo con los oyentes o espectadores. Su forma de hablar, de explicar su historia desde la sencillez, de hablar directamente de la vida y de la muerte, nos ha hecho brillar los ojos tantas veces.

A veces, un producto revolucionario aparece y lo cambia todo.

3 comentarios:

  1. Discurso histórico como pocos. Este producto ha cambiado ya el mundo. Tan pocos años después y hoy las relaciones sociales para una gran parte de la humanidad han cambiado radicalmente.

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    1. Totalmente cierto gandhidac, parece que hoy día no concibamos el mundo sin este aparato y mucha "culpa" de esto lo tiene el modo en que se nos vendió: como algo que realmente necesitábamos.

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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